L'Eglise Aristotelicienne Romaine The Roman and Aristotelic Church Index du Forum L'Eglise Aristotelicienne Romaine The Roman and Aristotelic Church
Forum RP de l'Eglise Aristotelicienne du jeu en ligne RR
Forum RP for the Aristotelic Church of the RK online game
 
Lien fonctionnel : Le DogmeLien fonctionnel : Le Droit Canon
 FAQFAQ   RechercherRechercher   Liste des MembresListe des Membres   Groupes d'utilisateursGroupes d'utilisateurs   S'enregistrerS'enregistrer 
 ProfilProfil   Se connecter pour vérifier ses messages privésSe connecter pour vérifier ses messages privés   ConnexionConnexion 

Hagiografía de San Clemente, Primer Inquisidor

 
Poster un nouveau sujet   Répondre au sujet    L'Eglise Aristotelicienne Romaine The Roman and Aristotelic Church Index du Forum -> La Iglesia Hispanica - L'Église des Royaumes Hispaniques - Church of the Hispanic Kingdoms -> Biblioteca Hispánica
Voir le sujet précédent :: Voir le sujet suivant  
Auteur Message
Ignius



Inscrit le: 17 Nov 2010
Messages: 3431
Localisation: Catalunya

MessagePosté le: Mar Jan 28, 2014 4:30 pm    Sujet du message: Hagiografía de San Clemente, Primer Inquisidor Répondre en citant

Citation:
Hagiografía de san Clemente

Hagiografía de San Clemente, Primer Inquisidor


1. Nacimiento e infancia:

San Clemente nació en tierras francesas en el año 307, de una familia muy creyente, pero también sin dinero. Desde que tuvo edad de caminar, ayudó a su padre en los campos, para intentar mejorar de situación. Muchas veces, tomando la ruta del mercado donde iba a vender el producto de su trabajo con su padre, veía, en hermosos carros, a hombres mucho menos pobres que él, que gozaban de su fortuna, y no conocían los apuros materiales.

2. Cuando Clemente se interesa por la cuestión de la injusticia:

Era aún joven, pero ya se interrogaba sobre el sentido de la injusticia. Su padre, demasiado ocupado en el trabajo de los campos, no tenía tiempo de responder a las múltiples preguntas que invadían poco a poco el espíritu del joven. Un día, pidió consejo al cura de su parroquia, que era un hombre bueno y sabio.

Citation:
-Padre mío, preguntó Clemente… ¿cómo se puede combatir la injusticia?
- Bien, hijo mío, la injusticia se combate a través de la ley temporal. Si un día, eres testigo de un suceso contrario a la ley, debes ir al puesto de policía más cercano, para advertir a un miembro de la autoridad que sea apto para juzgar el caso.

-Pero padre mío, interrogó Clemente, que no estaba satisfecho con la respuesta, ¿qué pasa con Dios?

-Dios es omnisciente, habrá visto tu acto, y el acto del que ha faltado, y así, el día de su muerte, será juzgado, y como actuó mal mientras vivía, sufrirá los suplicios eternos en la luna.


Cemente retornó a ayudar a su padre. Las palabras del sacerdote permanecieron grabadas en su memoria, y al cabo de los años, mientras se convertía en adolescente, y luego en un hombre joven, las preguntas acerca de la justicia seguían germinando en su Espíritu. En múltiples ocasiones, volvió a ver al cura para que éste pudiera apaciguar su angustia. El hombre de Dios vio en él un Ser muy consciente de la noción de justicia e injusticia, por eso le propuso que participara en la milicia de su pueblo. Después de haber pedido el consentimiento paterno, Clemente comenzó.

3. Clemente asiste a un proceso injusto:

Durante muchos años a partir de ese día, Clemente fue muy riguroso en el ejercicio de sus funciones: sin refunfuñar ante el trabajo, cumplió su deber a todas horas del día y de la noche. Su superior jerárquico, el Juez, era también un hombre bueno, y a su lado Clemente aprendió mucho sobre las formas de interrogar, de escuchar a los testigos, y de ofrecer un veredicto tan ecuánime como fuera posible.

Un día, un proceso enfrentaba a una anciana con un mercader. Éste demandaba reparación, afirmando que la mujer no le había pagado lo que le debía. Una aberración, pensó Clemente, ya que la conocía bien, era una amiga de su madre, y nunca hubiera cometido tal hecho. A pesar de todo, en ausencia de elementos en su descargo, y con la ayuda de documentos contables quizá (eliminar esta palabra) dudosos, el juez no tuvo más remedio que juzgar culpable a la anciana. Al término de la audiencia, Clemente fue a ver a su superior, sin entender nada.

Citation:
-Pero señor juez, esta mujer es inocente; usted la conoce tan bien como yo, ella nunca hubiera sido capaz de este acto.
-Sí, quizá, respondió el hombre de leyes, pero ¿cómo asegurarlo? ¿Tienes testimonios, pruebas que aportarme? ¿Puedes afirmar que el mercader ha mentido?
-No, respondió Clemente, con el corazón lleno de tristeza.
-Sólo el Todopoderoso es Omnisciente, Él solo conoce todas las verdades, y todas las mentiras. Yo sólo puedo creer lo que escucho y veo.


Clemente meditó largamente estas palabras.

Citation:
Así pues, como dice el Santo Libro, todo hombre es imperfecto, incluso el que imparte justicia. El hombre imperfecto que ha faltado es juzgado por otro hombre imperfecto. Así, incluso en el marco de un proceso, no es seguro que la justicia triunfe.


Y Clemente se entristeció mucho pensando en ello.

En numerosas ocasiones, volvió a ver al cura de su parroquia, quería saber por qué el castigo de Dios no golpeaba siempre a los hombres malvados sobre la tierra, sino sólo después de su muerte, y el cura no sabía qué responder.

4. Cómo Clemente hizo castigar a unos saqueadores de iglesias:

Un día, fueron a buscar a Clemente a toda prisa, porque se estaba produciendo una gran desgracia en la iglesia. Una banda de bandidos había saqueado el santo lugar y maltratado al cura, viejo amigo de Clemente.
Los culpables fueron llevados a juicio, y en aquel momento y lugar, el deterioro de lugares públicos y los golpes y heridas se condenaban con un año de cárcel, y una fuerte multa.
Una pacotilla, pensó Clemente, no se debería poder cometer semejante ultraje y sufrir una pena tan pequeña.

Súbitamente, en la sala del tribunal, Clemente se levantó, dando testimonio al juez que era absurdo que el saqueo de una casa y una iglesia fueran considerados el mismo delito.
Encolerizado, el juez hizo a Clemente abandonar la sala, suspendiéndole de sus funciones y relevándolo de la milicia. Pero Clemente no se apenó, porque en el fondo de su corazón sabía que tenía razón; una revelación Divina invadió su corazón, y, en medio de la calle principal, habló a la multitud.

Citation:
Mis queridos hermanos, ved aquí lo que pasa: Unos hombres han saqueado la casa de Dios, maltrataron a Su representante, ¿y los culpables son castigados por un delito menor?

¿Cómo podemos tolerar esto? Vergüenza contra quien hace el mal a su alrededor, pero lo que pertenece al Señor es sagrado, y quien contraviene la Ley Divina merece un castigo mucho más duro que el que transgrede la ley temporal. Porque quien comete un crimen contra un representante de Dios, ¡comete un crimen contra Dios mismo!


A estas palabras, la muchedumbre embravecida irrumpió en el tribunal, agarró a los ladrones y los apedreó públicamente.

5. Cómo recibió la visita del arcángel Miguel y lo que se dijeron:

Mientras la muchedumbre cantaba las Alabanzas del Señor, Clemente meditaba sobre su acción un poco a distancia. Seguramente, había quebrantado la ley temporal tomando el lugar del responsable legal de la justicia, sin embargo, no sufría ningún remordimiento, sino al contrario, experimentaba satisfacción sabiendo que había cumplido la Voluntad Divina. De repente, la luz del sol se hizo más intensa, y su calor más suave. Clemente sintió un soplo en su hombro, y cuando se dio la vuelta, vio un ángel descender del cielo.
Inmediatamente, se arrodilló en el suelo, en señal de veneración, pero la Criatura Celeste puso las manos sobre sus hombros y le ayudó a levantarse.

Citation:
-Levántate, Clemente, porque en este día, has hecho prueba de gran virtud.
-¿De una gran virtud? Balbuceó el joven, pero, ¿entonces quién sois?
-Soy el arcángel Miguel, y velo por la Justicia. Tu acto, Clemente, estaba impregnado de una gran sabiduría.
-¿No he ido en contra del juicio establecido? ¿No es pecar, en lugar de sabiduría.?
-Este hombre que es juez no puede observar y juzgar más que lo material. Pero para juzgar lo que place a Dios o no, no tiene ninguna legitimidad. Ahora bien, tú, en este día, has sabido diferenciar entre las faltas ante los hombres y el pecado ante el Creador. De ahora en adelante, tú te encargarás de recorrer los caminos a fin de que la Ley Divina sea respetada, y no solamente la ley de los Hombres. Porque esta última es efímera, y pasa como pasan las estaciones, pero las palabras de Dios son inmutables, y las ofensas contra Él deben ser castigadas con mucha más severidad, pues esa es Su Voluntad. Estos magistrados no saben nada de la Ley Divina, y no pueden hacerla conocer.
- ¿Pero por qué el Señor deja entonces juzgar a hombres que no tienen ninguna capacidad para ello?
-Porque esa es Su voluntad, y él es Todopoderoso; pero sus fieles no serán abandonados, porque tú les protegerás. Pues Él va a darte el poder de juzgar en Su Nombre.
Y tú tendrás el poder de juzgar a los hombres, y a los jueces, y a los Reyes si tú estimas que han faltado y no han respetado la ley Divina.
-Pero he visto una vez que el juez estaba equivocado en su juicio. Dios ha creado al hombre imperfecto, yo que soy hombre, ¿cómo juzgar en nombre de Dios, yo que soy imperfecto y él perfecto?
-Podrás, porque para ayudarte en tu Ministerio, Dios te hará regalos especiales y se ocupará de hablarte en tus sueños para llevarte por un camino justo, y a través de tu boca, será Él quien se expresará, para que en tus juicios, seas siempre perfecto; y los hombres poderosos te contradirán y te envidiarán, y tú les dirás que eres el Representante de Dios, investido de Su Poder, y quien vuelva a poner en duda tus funciones volverá a poner en duda la Palabra de Dios, y le castigarás por ello.
-Pero no tengo legitimidad, los fieles no me creerán.
-Sí, ellos te creerán, porque el Señor va a introducir en ti el conocimiento de la Teología, y ganarás su respeto porque de tu boca saldrán las palabras verdaderas, y ellos creerán en esas palabras.
-Pero ¿cómo hacer eso por mí mismo? No puedo recorrer todos los caminos yo solo, ni custodiar todas las Iglesias.
-No, en efecto, no puedes, pero por el momento, debes hacerlo, porque tal es la Voluntad Divina. Después, un día en tu camino encontrarás a los Padres de la Iglesia, entonces les hablarás, y ellos te escucharán y se agruparán en tu alrededor, y llamarás a ese grupo la Inquisición, y deberás actuar de forma que se multiplique el número de nombres que se hagan llamar Inquisidores, y si los juzgas dignos, entonces Dios les permitirá los mismos dones que los tuyos, y a los inquisidores que vengan tras ellos, y los posteriores, hasta el día del juicio.


Después el arcángel Miguel retomó el camino de los cielos para reencontrarse con el Señor, y Clemente se puso en camino, siguiendo las órdenes de la Criatura Celestial.

6. Clemente y el caso de Loudun:

Fue entonces que, recorriendo la Galia, Clemente fue atraído por extraños rumores que contaban que el cura de Loudun había vendido su alma a la Criatura Sin Nombre y que usaba su cargo para hechizar a sus fieles femeninas.

Llegado al lugar, interrogó a un tipo sobre los hechos y le llevaron a una sala del hospicio donde unas pobres mujeres, absolutamente horrorizadas y con las facciones atormentadas por el dolor, gemían y se lamentaban emitiendo sonidos siniestros y lúgubres.

-Pero, ¿qué les pasa a todas estas mujeres?
-Según el juez que las ha interrogado, dicen que están poseídas por un Demonio que las habría obligado a cometer actos impúdicos con el cura.
Se encontraron en su casa, en el transcurso de un registro, unos papeles donde figuran extraños signos cabalísticos y firmas que son las de la Criatura Sin Nombre y de Demonios, que demuestran su comercio con los poderes infernales del mundo lunar para forzar a éstas a tener relaciones sexuales con él.
-¿Y dónde está el cura ahora?
-Ha sido arrestado y está en prisión, donde ha sido sometido a tortura para que confiese.

Clemente se informó entonces del lugar donde podía encontrar al juez, y decidido a aclarar este caso donde un cura era la víctima, hizo valer ante este sus cualidades de teólogo y el ejemplo del apóstol Nicolás pidiendo que, en esas materias, no se actuara sin informar a los cardenales, que sabrían qué decisión tomar.
Habiéndole otorgado esa merced el juez por un plazo de unas semanas, escribió a la Curia para rendir cuentas.
En respuesta, ésta le encomendó un mandato para conducir la investigación en lugar del juez.
Contando con esta delegación, Clemente procedió al interrogatorio de las mujeres y del cura y después su confrontación.

Clemente reclutó un secretario en la persona del monje Adso, un joven fraile que acababa de tomar recientemente los hábitos y comenzaron a proceder a los primeros interrogatorios.
El cura, que parecía sano de cuerpo y espíritu, acusó a las mujeres de un complot contra su persona debido a su castidad.

Había llegado a sus oídos que su predecesor, no tan escrupuloso en el respeto a los mandamientos de Christos, tenía a menudo comercio con ellas.
Se podía entonces comprender su decepción cuando el nuevo cura les cerró la puerta en las narices.
En cuanto a la tortura, no había conseguido que confesara los hechos.

Por su lado, las mujeres afectadas revelaron en detalle las caricias, calores, languideces, los actos impúdicos que les inspiraba el Demonio enviado por el cura, y cómo, algunas noches, el Demonio les obligaba a tener relaciones carnales con el cura.

Ante testimonios tan contradictorios, y no pudiendo negar las convulsiones y otras crisis y fenómenos diversos que alteraban a veces a aquellas desdichadas por haberlas constatado él mismo, Clemente ordenó que se organizara una confrontación entre ellas y el cura.

Desgraciadamente, en cuanto fueron conducidas en presencia del sacerdote, se pusieron a hablar en una lengua extraña, a contorsionarse, babear, vomitar y emitir sonidos quejumbrosos de doloroso éxtasis, de tal manera que fue imposible obtener nada de aquello.

-Este asunto me parece muy complejo, hermano Clemente.
-¡Lo es, Adso, lo es! ¿Cómo saber quién dice la verdad y quién miente en este caso?
Quizá estas mujeres sean víctimas de un Demonio; quizá simplemente estén locas.
¿Tienes la copia de los interrogatorios precedentes y del resultado de las pesquisas en casa del cura y en las de las mujeres?
-¡Espere! Aquí las tiene, hermano.
-Gracias, Adso; vas a ayudarme: vamos a retomar todo y releerlo todo minuciosamente y con atención. Quizá descubramos un fallo en alguna parte o un detalle que se nos haya escapado.

Entonces, Clemente y Adso leyeron y releyeron declaraciones y resultados de los registros.
-¡Anda! Es curioso, exclamó de repente el joven Adso… Se encontró estramonio en casa de una de estas mujeres.
-¿Estramonio? Pero eso es…
-¡Una planta que provoca peligrosas alucinaciones!
-¿Sería posible que nuestra explicación se encontrara ahí, hermano Clemente?
-¡Vamos a saberlo rápidamente! ¡Que hagan arrestar y encerrar a esas mujeres prohibiendo toda visita y con sólo pan y agua como alimento!
No saldrán salvo por orden mía, y para una sesión de confrontación que tendrá lugar en presencia de testigos y del juez.

Así fue hecho, y el dicho día se reunió a las personas citadas y de testigos conocidos en la villa por su gran moralidad.
Primero se escuchó el testimonio de las mujeres, y después el del cura, por separado.
Después, como en el despacho de Clemente, se quiso confrontar las dos partes.
Pero, con gran asombro de todos, no se apoderó ninguna convulsión del cuerpo de las mujeres: algunas se quedaron estupefactas mientras que otras, torpemente, intentaban reproducir con pobres imitaciones las contorsiones que las habían sacudido hacía ya varios días.

-¿Qué es esta extraña superchería?, tronó el juez.
-Nada, señor juez, dijo Clemente. Justamente la prueba de que estas mujeres han tratado de abusar de la credulidad popular para abrumar a un pobre cura y hacerle condenar por herejía y prácticas escandalosas.
Sacó entonces de su bolsillo una planta:
-Señores, vean aquí una planta que se llama estramonio. Provoca graves alucinaciones y ha sido encontrada en el domicilio de una de las mujeres aquí presentes.
Entonces contó cómo las hizo arrestar y cómo ordenó que no tuvieran ningún contacto para que no pudieran entregársela a escondidas.
Así, sin esta planta, ellas no habían podido reproducir las convulsiones que las agitaban ordinariamente.
-Por consiguiente, señor juez, ordenó su arresto inmediato. Voy a escribir a la Curia para referirle este caso y saber qué decisión toma la Iglesia en su caso, ya que un cura ha sido vergonzosamente ensuciado.

La respuesta de la Curia fue rápida y clara: que se las transfiriera al brazo secular y se las juzgara como endemoniadas.
Además, Clemente fue invitado por la Curia a encontrarse con ellos.

7. Clemente es recibido por el Papa y se le confía una misión:

Fue recibido con solemnidad por el Papa Silvestre I y sus cardenales, que le interrogaron largamente sobre sus misiones.
Al final de esta audiencia, Clemente fue convocado por la Curia, donde el cardenal camarlengo le transmitió la siguiente carta de Su Santidad:

"Querido Hermano Clemente:
Tu acción en pro de la Verdad y la lucha contra las herejías nos ha convencido de establecer una auténtica institución encargada especialmente de formar investigadores.
Esta institución llevará el nombre de Inquisición.
Nos la confiamos a tu cargo: te encargarás de formar a tus colaboradores, como lo has hecho con el joven Adso, y de confiarles las misiones que juzgues oportunas para vigilancia de la moralidad de los fieles.
Al final de la investigación, si tus investigadores tienen suficientes pruebas, deberás actuar según tu conciencia y ordenarles las acciones más adecuadas para curar el mal: penitencia, flagelación, encierro temporal o entrega al brazo secular, siguiendo lo que te parezca juicioso para salvar el alma de los pobres pecadores desviados.
Que Aristóteles y Christos sean contigo:

Silvestre, Papa".

8. Frases célebres y reliquias:

Así pues, Clemente es conocido en principio y sobre todo por haber creado las bases de la Inquisición moderna.

Sus frases célebres:
"¡Maldición, pero es por supuesto!"
"La injusticia llama a la injusticia; la violencia engendra la violencia”.
"Cuando la ley es arbitraria, los que se colocan en la ilegalidad son los valientes denunciadores de la opresión".
"Buscar la verdad, está bien; descubrirla, es mejor”.
"La justicia: el más bello regalo de Dios a los hombres”.

Sus reliquias están conservadas en Loudun, donde regresó para vivir hasta el fin de su vida y donde murió, a edad avanzada, en el 397.

Traducido por los hermanos Caleb y Jerem

_________________
Revenir en haut de page
Voir le profil de l'utilisateur Envoyer un message privé Envoyer un e-mail
Montrer les messages depuis:   
Poster un nouveau sujet   Répondre au sujet    L'Eglise Aristotelicienne Romaine The Roman and Aristotelic Church Index du Forum -> La Iglesia Hispanica - L'Église des Royaumes Hispaniques - Church of the Hispanic Kingdoms -> Biblioteca Hispánica Toutes les heures sont au format GMT + 2 Heures
Page 1 sur 1

 
Sauter vers:  
Vous ne pouvez pas poster de nouveaux sujets dans ce forum
Vous ne pouvez pas répondre aux sujets dans ce forum
Vous ne pouvez pas éditer vos messages dans ce forum
Vous ne pouvez pas supprimer vos messages dans ce forum
Vous ne pouvez pas voter dans les sondages de ce forum


Powered by phpBB © 2001, 2005 phpBB Group
Traduction par : phpBB-fr.com